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Zona de miedo

jueves, 9 de septiembre de 2010

¿Alguien vio "The Hurt Locker" (Zona de miedo)?. Esta película nos muestra a varios hombres encargados de desactivar bombas escondidas en todo el medio oriente. Un dato curioso acerca de este film es que fue dirigida por Katryn Bigelow, ex-esposa de James Cameron y la primera mujer en ganar un Oscar en la categoría de mejor director.

¡Sólo una mujer pudo dirigir dicha masacre! 

Gracias a uno de mis mejores amigos, he descubierto que tal vez (tal vez), esta película tenga más connotaciones sociales de las que pensamos. Pocas veces la traducción del título de una película gabacha es tan correcta (para fines de mi teoría) en español; pero si lo pensamos bien la "Zona de miedo” puede entenderse perfectamente como la terrorífica “Zona de amigos”.

The Friend Zone es ampliamente conocida por todos los geeks, nerds, loosers, mejores amigos, chicos buenos, hermanos de la amiga y muchos más. Todo humano ha visitado esats tierras olvidadas por Dios al menos una vez en su vida. Algunos han sido lo suficientemente inteligentes para borrarla de su mente al estilo Eterno resplandor de una mente sin recuerdos; pero otros, y lamentablemente me incluyo, al parecer encontramos una agencia de viajes Bojorquez y contratamos un tiempo compartido; o de plano subarrendamos un terreno.

¿Cómo saber si has sido enviado directito a la… Zona de amigos? Y recuerden este boleto es de ida sin opción de regreso.

¿Reconoces alguno de estos casos?
  •      Me encantas! (¡bien!), nunca había conocido a alguien como tú (no manches, ¡por fin!), de verdad, eres como el hermano que nunca tuve (¬¬)
  • ¡Eres súper chistoso! (de algo me sirvieron las sitcoms), siempre que te veo me matas de la risa (pues hay que vernos más seguido ¿no?), te voy a presentar a una amiga que también es bien chistosa (¬¬)
  • Eres increíble, nunca había conocido a un hombre como tú (¿no?), tú sí sabes escuchar (gracias, llevo entrenado desde que nací). ¿Sabes? Quien termine andando contigo va a ser muy feliz (¬¬)
  • Ojalá te hubiera conocido antes (¿para pasar más tiempo juntos?) de conocer al estúpido de mi ex (ósea ¿él se llevó la última ficha de inscripción?), es que no lo puedo olvidar. Afortunadamente podemos ser amigos y eso dura por más tiempo (sí, al igual que una condena en el infierno)


Obviamente existen muchísimas otras frases de bateo y home-run a la “zona de amigos”, no cabe duda que a veces las personas pueden ser rete-creativas; pero al final del día todas significan los mismo: nunca me verás sin ropa.

La zona de amigos no tiene boleto de regreso porque claro: ¿Quién arriesgaría una amistad por algo que probablemente no funcione? (pero tú sigue comprando el boletito de lotería o apostándole a México en los mundiales, seguro eso sí funciona).

Estimadas y estimados lectores, esta Zona de Miedo como todas las desgracias mundiales, no distingue sexo; así que cuidado con llegar a este territorio infestado de bombas ya que solamente trae insomnio, depresiones y hace más ricas a las chocolateras y heladerías del mundo.

Mi consejo: La próxima vez que estén frente a una bomba que puede causar una devastadora amistad para toda la vida: ¡Corran! Corran como si los estuviera persiguiendo el mismísimo chamuco.

 ¡Run Forrest, Run!



Rayo McChampy

jueves, 22 de julio de 2010
Mi ultima entrada hizo que abriera los ojos a una realidad: el transporte público no es tan bueno como lo pintan. Lo que para mí era una inyección de adrenalina vivir una carrera de microbuseros, para otros era algo “peligroso” e “inconsciente”. Cada vez que alguien se subía al metro a cantar canciones de los 80´s, mi imaginación me transportaba al set de American Idol, los demás pasajeros deseaban estar sordos. Incluso, cuando un vendedor subía a decir:

“Señor, señorita, disculpe las molestias que le vengo ocasionando al interrumpir su viaje o su tiempo de descanso. Acabo de salir del reclusorio oriente y no tengo la posibilidad de conseguir un trabajo para mantener a mi familia. Por esta razón me veo en la penosa necesidad de pedirles una moneda que no afecte su bolsillo. Fácilmente podría subir a robarles apuntándoles con un arma mientras les recuerdo que tienen hijos y familia esperándolos en casa. Probablemente podría traer un cachorrito y amenazarlos con matarlo si no me dan dinero. Pero no, yo quiero ganarme la vida honradamente…”

Todos en el camión pensaban que era una amenza, pero yo no, yo lo veía como un vendedor nato, un gran negociante.

En fin, tome la decisión de alejarme del gusano subterráneo naranja y demás transportes públicos, más que nada porque mis destinos cada vez son más distantes el uno del otro. Así que rompí el cochinito y me compré un coche.

La idea que todos tenemos del primer coche que compraremos, viene patrocinada por la mente utópica de un duende mágico. Actualmente la elección  viene acompañada por seguro de vidacomisiones por aperturaseguro del autoenganche, mensualidades; y demás palabras que hace 2 semanas no me interesaban en lo más mínimo.

Después de visitar varias agencias de automóviles, tianguis de seminuevos, la republica de Argentina en el centro (oh bueno, uno tiene que checar opciones); consultar con mis familiares, amigos y contactos de Facebook  y analizar todos los coches que hay en el mercado, excepto: Clio, Megan y Matiz (porque ni los de su empresa los compran), decidí irme por lo que conocía y me gustaba: un auto japonés.

¿Por qué les platico esto? ¿Acaso estoy utilizando mi blog como herramienta para incrementar mi orgullo y vanidad? ¿En verdad creo que les interesa saber que tengo coche nuevo? Es más ¿Alguno de ustedes sabía que se manejar?

Este blog está lleno de las cosas que vivo, de lo que pienso (por eso tan poquitas entradas) y de lo que opino. El comprarme un coche con el sudor de mi frente (sí, mi sudor cotiza en la bolsa), es un motivo de orgullo para mí y por eso lo comparto con ustedes.

Por razones de seguridad no voy a decir el coche que me compré, no quiero que mis miles de fans anden buscando un Aston Martin azul en la colonia Roma, de 9:00 am a 6:00 pm, entre Colima y Puebla. Sería muy molesto tener que repartir autógrafos frente a mi trabajo entre el metro Insurgentes y Cuauhtemoc. O que cada vez que salga a fumarme un cigarro alrededor de las 12:00 pm, los paparazzis empiecen a fotografiarme.

Antes de terminar la entrada, es justo que agradezca a todas las personas que me llevaron y trajeron de la escuela, fiestas, casas, etc.

Viva México... ¡Camiones!

viernes, 25 de junio de 2010


Para el trayecto de regreso a casa tengo muchas opciones de rutas. Hoy, por cuestiones del destino decidí tomar la ruta: Gustavo Baz-Mi casita.

Viajaba muy cómodo en el camión, la luz estaba prendida así que aproveché para leer la revista Chilango que afortunadamente llevaba en mi mochila. El transcurso iba de lo mejor, nada de tráfico, la lluvia había cesado y la noche expedía un aire de inmensa tranquilidad.

De repente, en una parada escuché varios gritos y a un hombre diciendo:

“A ver hijo de tu puta madre, eres un cabrón, por poco me sacas del camino; ¡claro!, te sientes muy mamón porque traes una enorme chingadera manejando. Ándale a ver si eres tan chingón, bájate y rómpenos la madre, hijo de tu padre madre" (sic).

Entonces, el chofer del camión sorprendido por el arranque de cólera del hombre y sus compañeros en cuestión, volteó a vernos a todos los pasajeros y nos dijo:

“Colegas (pues, ¿cuándo me vio de microbusero?), necesito de su apoyo (en ese momento pensé que estallaría en llanto y nos pediría apoyo moral) y que todos nos juntemos (¿nos agarramos de la mano?) para partirles la madre a esos hijos de la chingada (¡Ah!, entonces los conoce)” (sic).

Sin dejarnos contestar, el chofer retó a "los de abajo" a batirse en duelo (que poético soy). Y como dice el dicho “El valiente dura hasta que el cobarde quiere”, el conductor y sus amigos decidieron retirarse intempestivamente.

Estimados lectores, no pude evitar preguntarme a mi mismo ¿Qué hubiera hecho en el dado caso de que el enfrentamiento sí se hubiera dado?”

Las opciones que se me ocurrieron son:

A)   Me acerco al chofer y le digo: “Compadre, usted dígame a quién nos tenemos que chingar y ya sabe que yo sí rifo”
B)   Me bajo del camión e imparto un poco de conciencia diciendo: “Señores, actualmente el mundo se ha unido para compartir un evento que sólo se realiza cada 4 años. Si muchos países que no hablan el mismo idioma, tienen costumbres diferentes, viven separados por miles de kilómetros de distancia; encontraron la forma de olvidar sus diferencias y jugar un partido de futbol. ¿Por qué nosotros no podemos olvidar este pequeño percance y seguir nuestros caminos a casa?
C)   Revelo mi identidad secreta: Champy-San, vigilante de las calles y protector de almas inocentes. Entonces, todos se hubieran cuadrado y continuado su trayecto sin chistar; claro, por miedo a que les diera sus pataditas.
D)   Me escondo debajo de los asientos, saco mi rosario de billetera y una pequeña hoja de plegarias para casos de emergencia. Después de terminado el conflicto reúno a todos e inicio un canto de victoria.
E)   Simplemente me bajo del camión y tomo uno diferente.


Es triste saber que la opción por la cual hubiera optado es la más aburrida de todas. Ni modo… “Más vale pájaro en mano que Champy en pedacitos”.

Señores, buenas noches y buena suerte.

Nota: Esta entrada la escribí en la noche.

Comida Épica

miércoles, 16 de junio de 2010
No es un secreto que odio comer solo. La hora de la comida siempre ha sido un problema y haciendo memoria, mi trauma empieza desde que era un pequeño champiñon.

Regularmente comía con mi abuela. Ella era una mujer fuerte, matriarca de una gran familia y niñera de todos sus nietos. Casi todos mis primos fueron cuidados por Anita, todos gozaron y sufrieron de sus mimos y castigos. Yo fui el consentido de mis abuelos, antes no lo creía pero muchas personas se han encargado de confirmarlo. Tal vez por eso yo tengo el recuerdo de una abuela que me contaba cuentos y me daba de comer lo que yo quería, o más bien, “lo que el rey quería”. Sí, mis abuelos me decían “El rey”.

Ustedes lectores pensarán: que niño tan consentido. Pues tal vez si, pero a la hora de la comida… a la hora de la comida todo cambiaba.

Antes de mi reinado como el nieto alpha, era lógico que existiera alguien que ocupara ese lugar. Ese alguien era mi primo Iván, el más consentido A.C. (antes de Champy).

El 4 de febrero de 1986 un intruso llego a la casa de mis abuelos. En cuanto Iván me vio, me convertí en su peor enemigo. Su misión como rey caído era la de hacerme la vida imposible, como quien dice: “Si no puedo ser el consentido, voy a ser el cabroncito”.

Afortunadamente su hermano Kristian era la otra cara de la moneda. Mi mamá me dice que en cuanto me vio, me convertí en su juguete favorito. Vamos, como quien dice “No tengo un perrito, pero si un primito”. Él me consentía hasta más no poder, me compraba dulces, me cuidaba cuando estaba enfermo, me cargaba a todas partes. A sus escasos 10 años, Kristian ya se estaba entrenando como padre… o veterinario.

Imagínense la vida de Iván, de la noche a la mañana un niño le había quitado el puesto de rey, se había convertido en la adoración de sus abuelos y para acabarla de joder (sí joder), su hermano no se despegaba del condenado chamaquito. Ahora que lo veo en contexto, yo también me hubiera odiado.

Yo no supe que era silenciosamente odiado hasta que cumplí 6 años. De repente, ese otro niño que nunca me pelaba estaba al tanto de todos mis movimientos. Cuando menos lo esperaba me daba un cabezazo, una serie de golpes en mis brazos o peor aún, me aplicaba sus dos torturas favoritas: dar chasquidos a mis ojos o estirarlos hasta que sus manos se despegaran de mi cabeza. ¿Ahora entienden mi ojos rasgados?

La mesa se convirtió en una zona neutral para Iván y un infierno para mí. A la hora de la comida mi abuela nos sentaba y daba de comer a todos por igual. Mis dos primos tenían la obligación de comerse la comida sin chistar, en cambio yo siempre podía elegir un menú opcional. Esto le generaba un gran enojo a Iván y lo liberaba dándome patadas por debajo de la mesa, aventando bolitas de tortilla o pan a mi agua. Su favorito era escupir dentro de mi vaso, tal vez porque era lo que más asco me daba.

Aún siendo el nieto alpha, cuando me quejaba del “espantoso trato” de Iván, para mi sorpresa mi abuela nunca decía nada, ella se concentraba en cocinar y escuchar la novela en turno. Me imagino que preparar la comida era su momento zen.Desafortunadamente pedirle ayuda a Kristian no era opción, él era algo así como Suiza cada vez que Iván me molestaba, no me ayudaba pero tampoco lo apoyaba. Neutral.

Eso duró aproximadamente 7 años. En la secundaria mis primos seguían pasando por mí a la escuela pero ya no comía con ellos. Eso significaba dos cosa:

1.- Iván contaba con un tiempo muy limitado para torturarme.
2.- Yo comía solo en mi casa.

Ahí descubrí lo triste que es comer solo, en ocasiones hubiera cambiado la soledad por la tortura, bueno, en muy pocas ocasiones. El punto es que decidí que si por mi fuera, nunca comería solo.
Diez años han pasado desde estos eventos.

 ¿Qué ha cambiado?

Iván y yo nos llevamos bien. A mis 24 y sus 30 años puedo decir superamos (superó) nuestros (sus) problemas. Es más, él ha sido de gran ayuda cuando tengo problemas, necesito comprar un celular nuevo o simplemente quedarme a dormir en su cuarto después de una borrachera.

Me gusta pensar que nos ayudamos a encontrar nuestra vocación. Iván aprendió que lo suyo, lo suyo, es la tortura y estudió Derecho. En cuanto a mí, aprendí a negociar y estudie Mercadotecnia. 

Kristian sigue siendo Suiza. Aún soy su primo favorito, aunque ya no me carga, y recientemente no me ha comprado dulces. Sin querer se convirtió en un modelo a seguir en mi adolescencia. Mis gustos musicales y forma de tratar a la gente, en gran parte lo aprdení de él. Ahora a sus 33 años no tenemos tanto en común pero siempre estamos al tanto el uno del otro.

Y en cuanto a la hora de la comida he tenido varios invitados a lo largo de mi vida, mi mamá, mis mejores amigos de la secundaria, preparatoria y universidad. Mi prima Lily, mi ex-esposa Etze, Abril y Karina cuando trabajé en la CANACO. Irma, Sammy, Mayra y demás convoyanos cuando trabajaba en Convoy (que por cierto tenía una silla especial, nadie se sentaba ahí mas que yo, eso lo agradecía mucho).

Actualmente no salgo a comer con nadie de la oficina, voy a la misma fondita todos los días, saco mi libro y hago malabares para comer y leer al mismo tiempo. Eso sí, todo tiene un lado bueno y ocasionalmente recibo visitas especiales de personas que saben que odio comer sólo y tratan de al menos un día hacerme feliz acompañándome. A todos aquellos que han ido a comer conmigo en estos últimos meses, GRACIAS, la comida sabe mejor cuando estoy con ustedes.


Inserción publicitaria: Quien desee comer conmigo, salgo a las 2 p.m. 

Champy´s Anatomy

jueves, 27 de mayo de 2010
EL LIBRO

Todos sabemos lo que es un libro pero, ¿En verdad entendemos su anatomía?  Síganme en este viaje a través del extraño pero maravilloso mar de los libros.

Portada.- Su principal característica es el privilegio al fuero ya que nunca debe ser juzgada, es más, quien lo llega a hacer termina siendo el criminal.

Cubierta o pasta.- Dependiendo de su naturaleza es su uso:

Rígida: Nivelador de mesitas
Blanda: Mata moscas
Bonita: Decoración para la mesa de café
Fea: Apantallapendejos

Título.- Principal promotor de compra, ejemplos:

“Crepúsculo”. La película está bien bonita, seguro el libro esta “re” interesante.

“La casa de los espíritus”. ¡Qué emoción! Ya salió la segunda parte de “Cañitas”.

“El guardián entre el centeno”. Ni que fuera campesino.

“Juventud en éxtasis”. Hay, por fin alguien que nos comprende a nosotros los jovenes y nuestro problema con el sexo y las drogas.

“Quiúbole con…” Hay deberían darle un “Grammy” o mínimo un “TVyNovelas” a Yordi, es que hablan tan… tan… como nosotros, ¿me entiendes we?

“El llano en llamas”. ¿Otro de campesinos? Úchale…

“Diablo Guardián”. Hay no, de miedo no porque me dan miedo.

Lomo.- Ideado para identificar el título, autor y año de impresión, ahora su uso a evolucionado como decorador de interiores, plasmando en él, fragmentos de imágenes que al unirlos con diferentes tomos crean una armoniosa fotografía.

Página de cortesía.- El autor hace uso de esta página para escribir una dedicatoria. El lector la utiliza para anotar direcciones, el nombre del propietario y dedicatorias como:

“Para mi super amiguis del alma, a mí me encantó el libro, está súper riquitiqui ¡wow! XOXO, BFF, OMG, LOL, WASH AND WEAR”.

Prólogo o introducción.- Es una de las partes del libro más curiosas debido a sus poderes de invisibilidad, o también conocidos como: “Celophanitis Ignoratus”.

Biografía.- Es aquel apartado donde la editorial presenta al autor, sus logros y trayectoria, generalmente acompañada por una foto “coqueta” del mismo. Claro, después de forzarlo a tomar una ducha, vestirlo con algo más decente que su gastada camiseta “blanca” y convencerlo de que la cámara fotográfica no le robará el alma.

Índice.- Originalmente creado para localizar páginas o capítulos. En nuestros tiempos el índice es un factor en la decisión de compra: “Sí está grande la letra, pero ve, son un chorro de capítulos y ni siquiera trae dibujitos, mejor me llevo otro”.

Cuerpo de obra.- Es el conjunto de hojas que constituyen el texto del libro. De aquí se desprenden varios elementos.

La página 1: Si nos situamos en una preparatoria, la página uno es la porrista facilota, es decir, el sujeto en turno la mira de reojo, la toca, la recorre  y la hace suya pero muy pocas veces sigue adelante con la relación.

La página 100: Es la frontera entre E.U.A. y México. Es difícil llegar hasta ese punto y cuando por fin lo alcanzas, es cuando empieza el cuestionamiento: “¿Sigo adelante?” o “No pues si ahorro para comprar taxi, chance y la hago”.

El final: Para la mayoría de la población mexicana esta sección es como “La Llorona”. Todos han oído hablar de ella, conocen al primo del amigo que jura haberla visto, pero en general nadie puede asegurar su existencia.

Así llegamos al final de nuestro recorrido por las curiosas e inhóspitas aguas de los libros. Espero hayan disfruta del viaje, no olviden ver el video que ilustra todo lo que han aprendido, lo pueden encontrar en la sección inferior del artículo. Recuerden, a pesar de que todos tenemos un libro en casa, pocos le hacemos caso; eso también es violencia intrafamiliar.



* Si no pueden ver el video denle click con su hermoso dedo a: http://www.youtube.com/watch?v=F4htWwEPdIM




El recorrido no tuvo costo alguno, así que cualquier aportación voluntaria (comentario) me ayudará para continuar con mi investigación. Desde el fondo de los mares, les mando un saludo, deseándoles buena semana y buenas vibras.

Cuando estamos juntos...

lunes, 10 de mayo de 2010
Soy un cursi, lo sé, pero, ¿cómo no escribir de la única persona a la que puedo llamar genuinamente: Mi héroe?

Los que son hijos únicos y de madre soltera me entenderán, los demás supongo también; pero el lazo que se crea entre una madre y un hijo es tan fuerte que nada y nadie lo puede quebrantar.

Mi mamá me enseñó que:

  • No hay nada más valioso que la palabra de un hombre
  • Mientras estemos juntos, ni la marea mas fuerte nos derribará
  • Amar a mi perro como el me ama a mi
  • Sobre advertencia no hay engaño
  • No importa qué tan difícil parezca, siempre se puede
  • Es mejor equivocarse por nuestros errores que por los de alguien más
  • Nadie es imprescindible
  • Por mucha hambre que tenga, la pasta de dientes NO es un bocadillo
  • Ella no puede obligarme a querer a mi papá pero si a respetarlo
  • Por muy complicada que esté la situación, Dios nunca se aleja de nosotros
  • No es buena la combinación de cerillos y cortinas
  • Respetar a una mujer y tratarla como una reina es sentido común.
  • La comunicación es la mejor vía para una buena relación
  • Las calcetas blancas con zapatos negros se dejaron de usar antes de que yo naciera
  • La familia no es dictaminada por la sangre sino por el alma
  • Tener un hijo siendo soltera es una de dos: Un dolor de cabeza o un equipo indestructible.


Durante toda mi vida he aprendido mucho de mi madre. Mientras veía cómo mis primos, además de hermanos, tenían una figura paterna que los acompañaba mientras crecían, mi mamá y yo teníamos un Larousse ilustrado y los consejos de Ernesto Lamoglia en su programa de radio: “Lamoglia, la familia y usted”.

Muchos me han preguntado si me hizo falta un papá. La única respuesta que se me ocurre es: ¿A ti te ha hecho falta un tercer brazo? Creo que no puedo saberlo porque para mi eso no entra en mi ecuación familiar.

Hasta el día de hoy no he conocido a una mujer tan fuerte, valiente y leal como mi madre. A ella le debo mi sentido del humor, mi afición por los libros, el lunar que tengo comenzando mi estomago, la necedad ante las cosas que me importan, el respeto que le tengo a cada persona que habita este mundo, el amor incondicional a mis amigos, mi cabello negro, la extraña forma de reaccionar frente a las cucarachas, el no temer cuando me pierdo en la ciudad; pero sobre todo, la convicción de que soñar no es una perdida de tiempo.

El camino no fue nada fácil y aun no termina, aun hay bastantes pruebas que tenemos que superar, pero 24 años de experiencia me dicen que cuando estamos juntos, ningún problema es lo suficiente grande.

Hoy con toda la seguridad y confianza del mundo afirmo:


¡Te amo mamá!

Consagrando la naturaleza humana

miércoles, 28 de abril de 2010
Son las 2: 28 am de una noche de mayo, la luna menguante se asoma por mi ventana, el aire lleno de calor invade mi cuarto y mi cabeza. En la computadora sólo se ven los rezagos de un triste cuento que no se ha terminado y atrás de él la transferencia de un archivo del trabajo que parece interminable.

Después de resignarme al insomnio involuntario que he adquirido, me pregunto ¿Qué hago para no gritar y aventarme del 4º piso de mi edificio? ¿Cuánto tiempo más queda de esta infinita espera, donde los megabytes se han convertido en los regentes del futuro de mi vida?

De repente la inspiración llega. Como un rayo de luz producido por la luna o por un conductor desvelado, una idea me invade, una de esas ideas que en el pasado se han materializado en manzanas cayendo de un árbol, en papalotes volando en una noche lluviosa o dos piedras haciendo fricción una con la otra. De inmediato, abro mi navegador de Internet y escribo la página donde varios instantes animados se archivan para el disfrute de algunos  y la melancolía de otros.

Y de ahí nace esta entrada, alimentada del deseo de consagrar en mi blog la conducta y naturaleza humana:

Para Tom Hanks en su película “Quisiera ser grande” o “Big” para los gringos que me leen (Los cuales si existen, sólo entenderían el nombre de la película),  el mejor trabajo del mundo es crear juguetes. Claro suena divertido hasta que pasa algo como esto:


¿Han visto en los programas policíacos que hay ilustradores que pueden dibujar a una persona con sólo describirla? Pues por algo son ilustradores, a los psicólogos no les van tan bien:


Nunca es tarde para recuperar la sensualidad de la juventud. Mucho menos para usar una mascara y hacer un baile… Pero ¿Olvidar dónde quedan tus muebles? Eso sí está grave.


Hace poco me compre mi Wii, se que estoy grande para videojuegos pero me sirve para relajarme en esos días pesados. Gracias a este video, recordare que si compro una pantalla de plasma, probablemente termine más estresado.


¡Mama, mama, oh gosh, mama!

Probablemente en unos años decida que no debo tener hijos, tal vez decida tener un equipo de futbol completo pero si llego tener uno, me gustaría que fuera como éste.


Y si tengo una linda princesita me gustaría que fuera así: 


Para ser justo, en estos tiempos ¿Quién no está en youtube? Yo se lo debo a mi buen amigo Orejo.


Pero bueno, ya sólo faltan 2 horas 38 minutos para que termine de descargar mi archivo, ¡debo apurarme!