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Mostrando entradas con la etiqueta Dr. Champy: Cardiología. Mostrar todas las entradas
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El cártel del Champy

domingo, 13 de marzo de 2011
"...tengo pomada pa' to' los dolores, 
remedios para toda clase de errores;
también recetas pa' la desilusión..."

(Fragmento: No es lo mismo, Alejandro Sanz) 

Juguemos: ¡San Valentín!

lunes, 14 de febrero de 2011
Ya lo sé, llevo un mes sin escribir, no me regañen estuve en crisis por culpa de mi cumpleaños, pero ya estoy de vuelta. 

Existen varias posibilidades, tal vez estoy inhabilitado para escribir una pieza decente y llegadora para esta fecha. Definitivamente no quiero ser uno más que se queja de lo comercial del día. En realidad, decidí no repetirme y dejar de escribir cuanto quiero a mis amigos.

Yo sé que un blog no debe ser tan personal pero, ¿What the Hell? ¡Es mi blog!

El punto es que se me ocurrió un juego. Escribí varias frases para todos aquellos amigos, amantes, fans, seguidores, cibernautas; que sospecho leen mi blog, todas pueden ser consideradas chistes locales o anécdotas que únicamente he vivido con mis amigos, las instrucciones son las siguientes:

Primero: Lee todas las frases. Nota: Están enumeradas al azar, no por importancia.
Segundo: Encuentra la frase que creas va dirigida a ti y anota el número
Tercero: Escribe el número como comentario ya sea en el blog o FB.
Cuarto: Si crees que no existe una frase para ti, házmelo saber por FB y yo te diré si estás en lo correcto o no.
Quinto: En caso de no saber o querer escribir el número públicamente, puedes mandarlo como inbox o mensaje al celular (esto para mis amigos marcianos que no tienen cuenta en FB)

1º Palanqueta azucarada
2º A long long time ago, I can still remember
3º Te quiero tanto tanto tanto que ya no puedo más
4º ¡Perversos!
5º Al menos hablamos en plural
6º Siempre discutiendo, nuestra amistad está unida por la contradicción.
7º Me subo en un plato y doy vueltas
8º La dicha de una amistad que rompe generaciones ¡Viva la miel de Maple!
¡Cuñado! ¿y los popotes?
10º Azul con azul y más azul
11º Comadre, ¿cómo está mi ahijada?
12º Desde que no estás ya nadie se come los chocolates de mi coche
13º You´re so green that makes me think you are Wicked
14º Chilango vs Huichól
15º Kisko, Servin y ellos son así
16º Contra un extintor… ¡Doctora!
17º Las fresas con azúcar saben más dulces
18º “Harry Potter” es mejor que “El señor de los anillos”
19º Tú no eres mi primo
20º Tan diferentes y al final llegamos al mismo punto
21º Triciclo vs espada de He-Man
22º Hago mis videos en Photoshop
23º Niña rara
24º ¡Jilipollas que tu acento ha cambiado!
25º ¿Kosher o no Kosher?
26º Eres callejera, street fighter
27º MIEL y mi constante X
28º ¡Arriba las latinas! 
29º ¿Por qué te crees el padre de tus amigas?
30º Eo, Eo, Eo… sounds like a musical
31º Dicen que todo empezó con una gran explosión…
32º Quiero una caja de galletas… ¡Ya!
33º Vivir para contarla… para eso están las fotos
34º Encuestas on-line de temas MUY desagradables
35º Cuñada, me caes mejor que mi amigo jeje
36º Te debo un tributo
37º Todos somos muppets y tú, eres el más malhumorado
38º Mi lector más fiel por mis buenos aportes
39º Efectos secundarios
40º Don't go. I'll eat you up; I love you so
41º ¡Tío, the fabulous!
42º Astrología espacial aplicada
43º ¡Pokón!
44º Y para ti, ¿qué es una quesadilla?
45º El guapo Ben vive en la eterna primavera
46º ¡Este año sí me viste cumplir años!
47º ¡De aquí a Guatemala!
48º Bienvenidos al DF, mi nombre es Champy y seré su guía
49º  “Yo juego, yo juego” … “Huy Alan, ¿qué nos vas a invitar?
50º Sweet dreams are made of this...
51º BearManiac
52º Tech de Corazón
53º Onda Amelie pero con más caché
54º Compaye, salte de la alberca que la está ensuciando toda
55º The Final Cut-down
56º ¡Quiero ver "A chorus line"!
57º Yo creo que estás comiendo por dos…
58º Volando en una pelusa rosa





¡Feliz San Valentín!

Lo que ellos piensan de:

martes, 30 de noviembre de 2010
El siguiente texto fue escrito para la sección “Lo que ellos piensan de…” en la que diversos hombres opinaban acerca del comportamiento de las mujeres en diferentes temas como: “su obsesión por los zapatos”, “las odiosas dietas” o “su preferencia por las películas romanticas” de la revista Eve. 

Lo que ellos piensan de: Su obsesión por los chicos malos

Por: Alan Champy M. Núñez

Hace varios años, mi mejor amigo y yo creamos “The good guys lonely hearts club”, y no porque fuéramos grandes seguidores de los Beatles –al menos no en ese momento–, sino porque como chicos buenos de excelente educación, nadie nos pelaba. Con tan solo 15 años, nos preguntábamos ¿Cuál es la motivación de las mujeres por perseguir a los “chicos malos” de la escuela? Sí: esos clásicos orangutanes que se la pasan escupiendo, maldiciendo y reprobando constantemente en clases.

Desde nuestra perspectiva, el ser un chavo que respetaba a su “amiga”, sin presionarla con la (tan deseada) “prueba de amor” y siempre aceptando un segundo plato del insípido guisado preparado por su madre, nos redituaba los mismos resultados: “Sólo amigos”; “te quiero como un hermano” o “¿Me acompañas a comprar el vestido de graduación?”

“La culpa la tiene la televisión”, me decía mi amigo. “Les llenan la cabeza con la ilusión de que un tipo con facha de James Dean las raptará en su Harley y vivirán una aventura por Nueva York”. Tenía razón… en cierta parte. Por lo que siempre le respondía: “Sí, y mientras nosotros nos quedamos a cambiar los focos del árbol de Navidad de su abuelita”.

Pasamos años estudiando el misterioso proceso de selección de las mujeres. De paso, fuimos de todo: el chico comprensivo que la consolaba cuando el villano de la película la lastimaba; el chico indiferente que no la pelaba –cuando en realidad nos derretíamos cual helado bajo el sol de Coahuila–. Incluso intentamos ser los chicos malos: “No te contesto los mensajes que mandas”; “quedo en hablarte llegando a mi casa y prefiero dormir”; “ me ligo a tu mejor amiga y le digo que es tan bonita como el invierno en Aspen”. Obviamente los resultados fueron desastrosos: a mi amigo lo botaron por ser una criatura insensible, con escasa o nula comprensión ante los sentimientos de la mujer y –por si fuera poco- acusaciones de infidelidad en tercer grado (o sea, con más de tres chicas).

Yo simplemente no pude hacerlo. En cuanto hacían ojitos de Remi, terminaba por ceder. No aguanté ese acto de crueldad y llegué a la conclusión de que si me iban a querer era con todo y mi cara de niño bueno, ese que no rompe un plato, al contrario, los recoge y se ofrece a lavarlos (¡enseñanza de mi abuela!).

Hace varios meses en una fiesta, una amiga se quejaba amargamente de cómo un “tipo malo” la había abandonado; dejando sus sueños de rebeldía y locura desenfrenada en la cajuela de su coche (¿o era moto?). De inmediato, todas las mujeres de la reunion empezaron a exponer sus puntos de vista del porqué su atracción hacia esos seres despiadados. La mayoría coincidieron en que sentian un deseo profundo de encontrar al príncipe azul detrás del sapo. Otras se fueron por el lado aventurero; deseaban sentir la adrenalina y la emoción de hacer cosas que, por iniciativa propia nunca hubieran hecho. Otras aceptaban que creían que “ el amor cambiaría su actitud”. Lo que me tranquilizó, fue que todas concluyeron exactamente lo mismo: en esta etapa de su vida, el chico malo les da flojera. Ya no desean cambiar pañales; quieren sentirse protegidas.

El sueño del tipo con chamarra de cuero les iba muy bien a los 15, pero hoy prefieren un hombre real con quien verse a futuro; hoy prefieren una copa de vino que un six de chelas; hoy prefieren cambiar la Harley y Nueva York por un crucero al Medio Oriente.

Por eso prefiero seguir siendo el chico bueno, los que saben opinan que al final del día todo se regresa. Ahora, el único momento en que debo ser un chico malo es cuando desean adueñarse del control remoto. Fuera de eso, sigo siendo el que acepta doble ración de guisado con la suegra y el que va al súper (o a la comer) a comprar más foquitos para la abuelita.

Crème Bruleè

viernes, 15 de octubre de 2010
Buenas noticias: ¡Ya no como solo! Así es, recientemente he disfrutado de la compañía de un cuate que fue contratado en una empresa muy cercana a la mía, y al igual que yo, también necesitaba de un compañero de fondita.
Además de que la gente ya no me ve con cara de “Pobrecito, ese muchacho que se ven tan agradable no tiene con quién comer”,  también disfruto de una platica amena mientras me deleito con los guisos de “Las cazuelas”.

En una de esas platicas salió el tema de las relaciones. Durante el consomé hablamos de posibles prospectos (bien casanovas los dos). Que si salgo con alguien, que si él sale con alguien; que si la chica del departamento legal le hizo ojitos o que si sería buena idea salir con la señora de intendencia. Él se siente como niño en juguetería; una empresa nueva, personas nuevas y lo mejor: antes sus oportunidades se limitaban porque su antiguo trabajo se encontraba en Snob-Fe, ahora un mundo lleno de posibilidades se abre en Todoesposible-Reforma.

Mientras lidiábamos con la clásica decisión arroz/spaghetti, el tema continuó con nuestra soltería. Al igual de rápido que nos acabamos la ración de arroz, el tema terminó. Los dos concluimos rápidamente las causas del porqué seguiremos siendo solteros cotizados (ándale pues). Él no está preparado para formalizar; su carrera se está proyectando, tiene una nueva chamba y con ello nuevas responsabilidades. No desea involucrarse con alguien si no puede ofrecerle el tiempo que merece.

Yo, pues estoy bien, saturado de chamba, entre las revistas, la agencia y las clases; a duras penas tengo tiempo para mí mismo, y créanme, mí mismo es muy demandante.

Con el tanque a la mitad, yo elegí de plato fuerte una pechuga de pollo rellena de champiñones (¡caníbal!) sobre salsa de queso; mi amigo escogió una clásica pero bien sazonada milanesa con ajonjolí y ensalada. Después de pasarle mi jitomate (m·$”da roja) a su plato, continuamos con la platica. El tema: relaciones pasadas.

Me contó acerca de la relación tormentosa que vivió en el pasado. El drama que fue y bueno, no pudo dejar más claro el tema con la frase: “La chancla que tiro no me la vuelvo a poner”.

En cuanto a mí, en lugar de explayarme del por qué no quiero tener a nadie por el momento y de la promesa que había hecho (bien novelesco), desvié el tema y le platiqué la situación amorosa de dos amigos:

Caso 1: Mi mejor amigo de la universidad se comprometió con su chica a finales del año pasado. A inicios de este año los arreglos estaban en proceso; el salón apartado, el padrino emocionado (ósea yo), el novio trabajando para pagar las cuentas y la novia con dudas. Mismas que la llevaron a terminar la relación.

Mi amigo con el corazón en la mano no tuvo más remedio que adherirlo con un post-it de vuelta a su pecho. Yo como buen casi-padrino, traté de ayudar, pero no había mucho que hacer, sólo dejar que el tiempo pasara (y claro, organizar una fiesta, eso en mi siguiente post).

Caso 2: Una de mis mejores amigas de la secundaria, tras 1 año de relación se entera que su novio le pone el cuerno. No contaré los detalles, sólo que fue bastante desagradable.

Era la clásica pareja que todos hemos visto en la calle y nos preguntamos: ¿Qué fregados hace ELLA con… eso? Fui testigo de cómo la autoestima de una hermosa mujer cayó en el basurero. Con la ayuda de Ximena, poco a poco trabajamos en reconstruir a la mujer que hemos visto crecer por 12 años; segura, hermosa e inteligente, aún estamos trabajando.

Al escuchar estas historias, mi amigo preguntó: ¿Qué harías si te enteras que alguno de ellos regresó con su ex?

Yo contesté:

Yo creo que no es malo regresar con tu ex, siempre y cuando te asegures que regresas por crème bruleè y no por simple gelatina. Por ejemplo:

Los exes de mis amigos tuvieron en sus manos una copa llena de Crème bruleè; saborearon el caramelo, comprobaron su exquisita textura y disfrutaron el inigualable sabor de la crema, pero, aún así no fueron capaces de valorarlo y lo perdieron. De ahora en adelante tendrán que conformarse con gelatina; simple gelatina de bolsita, de esas que cuestan $5 pesos en una tienda de abarrotes y se hacen de un día para otro.

En cambio, mis amigos probaron el sabor de la gelatina y saben que para ellos hay algo mejor más adelante. Jamás regresarán a comer gelatina y mucho menos una que ya probaron con anterioridad. Tanto ellos como yo sabemos que no hay nada peor que ser un saltapatrás.

- ¿Ósea que tu ya has probado la gelatina? – me preguntó mi amigo.

Supongo, pero jamás me he quedado demasiado tiempo para confirmarlo. No he tenido muchas relaciones pero de las pocas, estoy seguro que han sido con crème brulèe, y por respeto a mí y mi pasado, jamás andaría con una gelatina.

Después de mi breve discurso, el mesero (y la coincidencia) se acercó para ofrecernos el postre: gelatina de fresa. Al unísono contestamos que no. Preferimos terminar esa buena comida y platica con un cigarro.

Conclusión: si alguna vez han tenido la suerte de probar el crème bruleè y por cualquier razón se les fue de las manos; no se conformen con gelatina de bolsita, esa es instantánea, barata y en cualquier pueblo la encuentras. Estoy seguro que todos mis lectores al igual que yo y mis amigos, son copas de delicioso crème bruleè.

¡Bon Appetit!

Zona de miedo

jueves, 9 de septiembre de 2010

¿Alguien vio "The Hurt Locker" (Zona de miedo)?. Esta película nos muestra a varios hombres encargados de desactivar bombas escondidas en todo el medio oriente. Un dato curioso acerca de este film es que fue dirigida por Katryn Bigelow, ex-esposa de James Cameron y la primera mujer en ganar un Oscar en la categoría de mejor director.

¡Sólo una mujer pudo dirigir dicha masacre! 

Gracias a uno de mis mejores amigos, he descubierto que tal vez (tal vez), esta película tenga más connotaciones sociales de las que pensamos. Pocas veces la traducción del título de una película gabacha es tan correcta (para fines de mi teoría) en español; pero si lo pensamos bien la "Zona de miedo” puede entenderse perfectamente como la terrorífica “Zona de amigos”.

The Friend Zone es ampliamente conocida por todos los geeks, nerds, loosers, mejores amigos, chicos buenos, hermanos de la amiga y muchos más. Todo humano ha visitado esats tierras olvidadas por Dios al menos una vez en su vida. Algunos han sido lo suficientemente inteligentes para borrarla de su mente al estilo Eterno resplandor de una mente sin recuerdos; pero otros, y lamentablemente me incluyo, al parecer encontramos una agencia de viajes Bojorquez y contratamos un tiempo compartido; o de plano subarrendamos un terreno.

¿Cómo saber si has sido enviado directito a la… Zona de amigos? Y recuerden este boleto es de ida sin opción de regreso.

¿Reconoces alguno de estos casos?
  •      Me encantas! (¡bien!), nunca había conocido a alguien como tú (no manches, ¡por fin!), de verdad, eres como el hermano que nunca tuve (¬¬)
  • ¡Eres súper chistoso! (de algo me sirvieron las sitcoms), siempre que te veo me matas de la risa (pues hay que vernos más seguido ¿no?), te voy a presentar a una amiga que también es bien chistosa (¬¬)
  • Eres increíble, nunca había conocido a un hombre como tú (¿no?), tú sí sabes escuchar (gracias, llevo entrenado desde que nací). ¿Sabes? Quien termine andando contigo va a ser muy feliz (¬¬)
  • Ojalá te hubiera conocido antes (¿para pasar más tiempo juntos?) de conocer al estúpido de mi ex (ósea ¿él se llevó la última ficha de inscripción?), es que no lo puedo olvidar. Afortunadamente podemos ser amigos y eso dura por más tiempo (sí, al igual que una condena en el infierno)


Obviamente existen muchísimas otras frases de bateo y home-run a la “zona de amigos”, no cabe duda que a veces las personas pueden ser rete-creativas; pero al final del día todas significan los mismo: nunca me verás sin ropa.

La zona de amigos no tiene boleto de regreso porque claro: ¿Quién arriesgaría una amistad por algo que probablemente no funcione? (pero tú sigue comprando el boletito de lotería o apostándole a México en los mundiales, seguro eso sí funciona).

Estimadas y estimados lectores, esta Zona de Miedo como todas las desgracias mundiales, no distingue sexo; así que cuidado con llegar a este territorio infestado de bombas ya que solamente trae insomnio, depresiones y hace más ricas a las chocolateras y heladerías del mundo.

Mi consejo: La próxima vez que estén frente a una bomba que puede causar una devastadora amistad para toda la vida: ¡Corran! Corran como si los estuviera persiguiendo el mismísimo chamuco.

 ¡Run Forrest, Run!



No lo escribas tú, lo hago yo.

lunes, 15 de febrero de 2010
Gracias por el 14, gracias por todos los días. Extrañamente surrealista, justo empezando a escribir esta nota aparece el video “Desde Cuando”, it´s a kind of magic.

Ya no duele porque al fin ya te encontré. Hoy te miro y siento mil cosas a la vez, mira si busqué, mira si busqué;
 tengo tanto que aprender, todo lo que tengo es tu mirar”

No hay más que decir.